El gran libro de la proyección astral – Casos Experimentales

CASOS EXPERIMENTALES
Corresponde tratar ahora los casos de proyección voluntaria o experimental. Son éstos, como ya dije, mucho más raros y se limitan fuera de algunos casos aislados (tal vez) mencionados en Phantasms of the Living a los comunicados por Fox el la Occult Review, que en seguida veremos, y a algunos casos históricos algo dudosos. Existen dos libros en francés, sin embargo, que se ocupan de este tema; uno de Charles Lancelin, y el otro de Héctor Durville. Ambos versan sobre la posibilidad de “extraer”, por así decirlo, el cuerpo astral del sujeto hipnotizado durante el trance. Ninguno de ellos contiene casos de auto proyección. Se coloca al sujeto en un profundo trance magnético o mesmeriano (a diferencia del trance hipnótico), y se le indica luego que debe, en lo posible, abandonar su propio cuerpo y alejarse cierto trecho. Sobre esta base los autores antes citados realizaron una ingeniosa serie de pruebas experimentales a fin de comprobar, en la medida de lo posible, si la separación había tenido lugar realmente.

No me detendré ahora a considerar la obra de M. Lancelin puesto que ya la he reseñado acabadamente en mi libro Modern Psychical Phenomena como así también Higher Psychical Development, y Muldoon la ha tratado extensamente en este libro. Daré, en cambio, un breve resumen de las comprobaciones efectuadas por M. Durville publicadas en su obra Le Fantome des Vivants.

El libro consta de dos partes: la Parte I es de carácter histórico y teórico; trata la teoría general del “doble”, y hace mención de cierto número de casos antiguos y modernos que podrían considerarse como ejemplos de su manifestación.4 La Parte II, de carácter experimental, considera los casos de proyección del cuerpo astral durante un profundo trance “magnético” del sujeto. Gran parte de este material posee un considerable interés, a la vez que concuerda con las descripciones y experiencias
aportadas por Muldoon. Leemos así (pág. 189):

“El sujeto de la experiencia se encuentra constantemente en rapport con el “doble”, gracias a la mediación de un cordón fluídico, susceptible de alargarse… Por lo común de forma cilíndrica, suele presentar, sin embargo, el aspecto de una cinta…” En cuanto a las ropas del espectro, éstas parecen componerse de una especie de “gasa fluida” (pág. 215). Por medio del cordón astral (pág. 235) son transmitidas al cuerpo las diversas impresiones sensorias. De gran importancia es la cuestión de la temperatura, y la luz excesiva actúa en detrimento del cuerpo astral. Las experiencias con el dinamómetro revelaron que la fuerza muscular (prensión) del sujeto era siempre mayor después de la proyección que antes (pág. 152). La temperatura de la mano, especialmente de la derecha, por el contrario, disminuía casi invariablemente como resultado del experimento (págs. 195 a 197). Uno de los capítulos ha sido dedicado a la acción del espectro sobre, primero, el doble de otro sujeto en los casos de proyección simultánea, y, segundo, sobre el cuerpo físico de otra persona. En ambos casos parece haberse obtenido resultados positivos. Se colocaron entonces, a cierta distancia del sujeto, pantallas de sulfuro de calcio, ordenándole al espectro que se aproximase a una pantalla determinada. Al hacerlo, se intensificaba el fulgor despedido por la pantalla como consecuencia de la proximidad del cuerpo astral (págs. 275 a 280). También se informa que se logró obtener movimientos físicos de los objetos y toques, como así también el desplazamiento de la pajilla de un estenómetro situado a cierta distancia del sujeto en trance, por acción del cuerpo astral proyectado (págs. 297 a 332). En el último capítulo encontramos detalladas las tentativas efectuadas para fotografiar el cuerpo astral y diversas radiaciones vitales por él emitidas, o por el cuerpo físico. He aquí la conclusión que 
arriba M. Durville al final de su libro:

1. La proyección del cuerpo astral es un hecho cierto, susceptible de ser demostrado por medio de la experimentación directa. Esto nos demuestra también que la fuerza vital es independiente de la materia y que nuestra Individualidad consta de un cuerpo físico y de un Alma inteligente, ligados por un vínculo vital, el cuerpo astral.

2. Dado que este espectro puede existir y actuar con independencia del cuerpo físico, no hay nada que impida su existencia después de la muerte. Lo cual equivale a decir que la Inmortalidad es un hecho probado científicamente. 

Este trabajo, aparentemente poco difundido, de M. Durville, se halla repleto de un curioso material que, de verificarse el rigor
científico de su procedencia, pasaría a constituir un pilar de la mayor importancia para la ciencia psíquica. Debemos destacar que muchas de sus comprobaciones concuerdan en forma sorprendente con las obtenidas por Muldoon. En el contexto de este libro podrán hallarse algunos comentarios críticos de estos resultados.

4 Como en loa casos registrados en Footfalls de Owen; The Debatable Land, en Night Side of Nature de Mrs. Crowe; algunos casos en Phantasms of the Living; etc.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *