El sexto sentido (3)

 

Por la vibración ocular

Utiliza el mismo procedimiento que en la diagnosis de diestros y zurdos, pero concentrándote ahora en las vibraciones oculares en vez de hacerlo en la respiración, para detectar los circuitos de relajación y tensión. En este ejercicio se trata de no mantener los ojos en el punto de vibración, es decir, en el punto donde la vibración se detiene cuando cesa el flujo energético, o donde exactamente comiencen a vibrar, sino en el punto inmediatamente anterior, para forzarlos a vibrar incluso sin tocar a la persona.

Ahora, cuando repitas el ejercicio de comprobación que habrás hecho antes (tocando manos, pies y sienes) la vibración cesará aunque intentes forzarla, poco tiempo después, si estás en un circuito de tensión. Si formas un circuito de relajación los ojos continuarán vibrando libremente.

e) Los diestros o zurdos falsos

Vivimos en una sociedad “de diestros”. Esto significa que los niños nacen y se educan en una sociedad en la que ser “normal” es ser diestro. Esta situación da lugar a que un gran número de personas que originalmen­te son zurdas funcionen como diestras.

También existe un reducido grupo de personas que siendo realmente diestros funcionan como zurdos. Generalmente, la razón de tal fenómeno es el antagonismo de la persona hacia un padre o madre exigentes. Tam­bién la identificación con una persona querida, que sea zurda, puede llevar a una persona diestra a comportarse como zurda.

Existen, por tanto, dos grupos de personas con el sistema energético cambiado: los falsos diestros y los falsos zurdos. Ambos muestran diversas alteraciones funcionales comunes: tensiones musculares extremas, fobias de diferentes grados de gravedad, como miedo a volar en avión, a los ascensores, a los espacios abiertos, a los pasillos, a las multitudes, a los armarios abiertos, a los medicamentos, etc. También podemos encontrar en este grupo, hipocondrias, confusión, tartamudeo, un tipo de ataque histéri­co acompañado de aceleración del pulso y palpitaciones fuertes que care­cen de explicación médica, y diferentes clases de problemas respiratorios.

La mayoría de los falsos diestros y zurdos son hipersensibles. Pueden sentir, oír y ver lo que la mayoría de los zurdos y diestros no pueden. Esta supersensibilidad es la causa de muchos de sus problemas. Cuanto más sensible es una persona más emoción le causa lo que siente.

Una emoción puede expresarse con sonidos y movimientos, gritando, saltando, temblando o respirando aceleradamente. Por otra parte, la expre­sión de una emoción puede ser bloqueada paralizando el cuerpo, tensando los músculos, reprimiendo o bloqueando la respiración. El bloqueo de la expresión de una emoción fuerte causa un estado de pánico, con o sin experiencia reprimida. Algunas personas hipersensibles, como los médiums, entran en un estado de excitación histérica que llamamos trance; en este estado pueden revelar conocimientos, o crear obras de arte, y permane­cer vivos y sanos. Para los hipersensibles la opción es expresar la emoción (de una manera “histérica”) o sentir un pánico total.

El primer paso para BLOQUEAR LA EXPRESION DE UNA EMO­CION ES CONTENER LA RESPIRACION: el bloqueo de una emoción fuerte se hace bloqueando con fuerza la respiración, hasta el punto de sentir ahogo, como en los ataques asmáticos. El bloqueo profundo y cróni­co de la respiración en los hipersensibles puede causar una disfunción en todo el sistema energético, que puede, a menudo, interrumpir el crecimien­to personal y la maduración fisiológica y sexual. Esto puede dar como resultado un cuerpo “aniñado” en hombres y mujeres, éstas con pechos muy pequeños o/y pelvis y órganos sexuales infantiles. Esta es probable­mente la razón por la cual casi todas las mujeres que dan a luz con cesárea son diestras o zurdas falsas.

Desde que tuve conocimiento de este problema, me he ido encontrando cada vez con más personas falsamente diestras o zurdas. Parece como si
una considerable parte de la humanidad perteneciera a este grupo y puedo asegurar que algunas de ellas sufren serios problemas por ello.

Con el fin de evitar complicaciones innecesarias a las generaciones futu­ras, deberíamos observar con cuidado a nuestros hijos y a los demás niños. Podemos observar el dominio natural de sus manos y comprobarlo energé­ticamente con los circuitos de la relajación y la tensión. Luego, podremos ayudarlos respetando su estado natural de zurdos o diestros.

f) Cómo recuperar el uso de la mano correcta

Para los que forman parte del grupo de los falsos diestros o zurdos, es muy importante que cambien el uso de sus manos según corresponda a su modelo energético. La mano dominante es la que irradia energía (para dibujar, escribir, trabajar, etc.). Esto facilitará un ablandamiento del cuerpo entero y liberará al cerebro de una tensión y de una confusión práctica y emocional.

Cambiar la mano energéticamente dominante será por lo general una experiencia más o menos grata, y ha de hacerse con tanta intensidad como sea posible. En algunos casos, sin embargo, el cambio de manos puede significar una apertura a experiencias emocionales fuertes, a las que será difícil hacer frente sin ayuda. Aquí es importante que un amigo comprensi­vo, o un terapeuta, esté siempre disponible.

La información dada en este capítulo está basada en mis observaciones experimentales. Debería ser investigada y probada científicamente, con el el fin de hallar un mejor entendimiento y determinación del problema.

Parece ser que el flujo natural de energía (en los diestros) va desde la mano izquierda, a través del brazo, al lado derecho del cerebro, pasando por centros de sensibilidad y análisis, y terminando en centros de reacción que envían órdenes operativas desde la parte izquierda del cerebro al brazo derecho. En el caso de una persona falsamente diestra o zurda, las órdenes de reacción se invierten en el cerebro, y fluyen a través de la otra mano. Esto tiene como resultado una confusión general. Una persona con este problema puede “malinterpretar” una sensación agradable como la de usar un ascensor (observa a los ñiHos cuando lo hacen) y reaccionar como si fuera una experiencia espantosa que le causa un pánico total, porque no analizará la emoción y reaccionará, desde algún centro operador de su cerebro, con un impulso de salir corriendo.

Parece ser que al actuar con la mano “sensible”, o no dominante, hace­mos que los centros sensitivos del cerebro hagan las veces de centros “operativos”. Por eso no se pueden analizar los sentimientos, sino que se siente y se actúa al mismo tiempo, de manera confusa.

El siguiente ejercicio puede intensificar y acelerar la inversión de las manos y también tendrá un efecto de relajación inmediata para la mente turbada de la persona falsamente diestra o zurda.

Si eres energéticamente zurdo pon a tu lado derecho varios objetos, luego siéntate con los ojos cerrados, explora uno por uno los objetos tocán­dolos con la mano derecha; al mismo tiempo, (con los ojos aún cerrados) escribe, con la mano izquierda, la descripción de lo que sientes en tu mano derecha. Haz este ejercicio tantas veces como te sea posible. Presta aten­ción a lo que pasa en tu cuerpo y en tu cerebro. Después repite el ejercicio, pero esta vez dibuja los objetos (con la mano izquierda) mientras los sientes con tu mano derecha; estáte atento de nuevo a lo que pasa en tu mente, y a tus sensaciones. En ambos ejercicios, si te surgen emociones fuertes o pensamientos intensos, descríbelos con palabras o esquemas.

La combinación de sensibilidad y confusión crea repetidos estados de pánico, ataques de ahogo y fobias.

Parece ser que los bebés nacidos con el “método Leboyer”, y también los nacidos bajo el agua, son todos “médiums” o hipersensibles sin sentir ninguna confusión. Esto quiere decir que es bastante probable que todos los seres humanos nazcan con sensibilidad y dotes de médiums. Estos niños son telepáticos y clarividentes y pueden ver energías, auras y espíri­tus, que la gente “normal” no ve. Pueden oír ruidos que nosotros no pode­mos oír. Los múltiples traumas derivados del tratamiento del parto “nor­mal” parecen anular esta sensibilidad. El bebé “normal” crea una armadura que impiden desarrollar esas facultades. Puede ser que la confusión causa­da por el uso de la mano no dominante para escribir, haga difícil que el niño mantenga su armadura organizada y ésta se rompa, creándole un esta­do de gran sensiblidad y confusión al mismo tiempo.
     

4.. Recuperando el uso de la mano correcta
Si los falsos diestros o zurdos aceptan sus aptitudes de médiums, pueden arreglárselas para vivir en paz con ellas. En ese caso podrán utilizar su telepatía y clarividencia para ayudar a los demás: para curarlos, predecir el futuro y aconsejar a las personas con problemas. Si no los aceptan y sien­ten miedo de sus manifestaciones (como ver fantasmas, auras y futuras catástrofes) si tratan de huir o de anularlas, entonces tendrán, en general, serios problemas: pueden beber en exceso, tomar drogas, saltar de cama en cama, o tratar de ser muy duros haciendo paracaidismo, buceo, montañis­mo, etc. de forma compulsiva. Sin embargo todo esto no les ayudará a anular su hipersensibilidad, las pesadillas, las tensiones, las excitaciones histéricas, los miedos y las fobias.

Si un falso diestro o zurdo es médium (y pienso que la mayoría lo son) sería mejor que lo Aceptara, que lo desarrollara lo más posible y que lo utilizara para su propio bien y el de los que le rodean. Esto también sirve para otras personas hipersensibles, aunque no pertenezcan al grupo men­cionado.

Muchos falsos diestros o zurdos no saben que son médiums (un médico que pertenece a este grupo se peleaba constantemente con su equipo, no podía entender “cómo demonios no ven que el paciente se va a morir”. El lo sabía incluso antes de hacerles ninguna prueba). Tanto si son conscien­tes como si no, parece que no hay forma de “zafarse”. Tienen que aprender a vivir con su hipersensibilidad y sus talentos. Los ejercicios mencionados en este apartado pueden facilitarles la vida, relajar su cuerpo y calmar su mente. Pueden hacerse diariamente y especialmente cuando se sienta ten­sos, o confundidos, o incomunisados.

        
Cómo cargar y descargar energía

a) Efectos del bloqueo en el campo energético

Sabemos, por los trabajos de Reich, que para reprimir la expresión de las emociones bloqueamos la corriente energética.

La onda energética que se identifica con los estados emocionales co­mienza en la pelvis y fluye hasta la cabeza, donde se descarga en forma de acción expresiva.

Cuando bloqueamos un segmento del cuerpo impedimos el libre flujo de la energía y por tanto la descarga o expresión de una emoción. Un ejemplo claro es cuando contenemos el llanto. Normalmente sentimos el famoso “nudo en la garganta”, que no es más que una contracción muscular, ade­más de un bloqueo energético, y, por supuesto, emocional. Si sentimos con la mano el campo energético alrededor de la garganta, notaremos, alrede­dor de este nudo, un fuerte efecto energético en la palma de la mano. Si se­guimos manteniendo la mano en el lugar donde sentimos que la sensación es más fuerte, podremos influir en el bloqueo de la garganta.

Si usamos nuestra mano derecha (personas diestras), añadiremos energía al área bloqueada, sentiremos el nudo incluso con más fuerza y aumentará el bloqueo. Si utilizamos la izquierda, que “extrae” energía, reduciremos el bloqueo y gradualmente el “nudo” dará paso a una sensación de corriente energética natural. Entonces puede que aparezca el llanto, y el bloqueo emocional y energético, así como el muscular, se habrán disuelto.
b) Cómo descargar la energía bloqueada

Probemos a hacer unos cuantos ejercicios que nos enseñarán mejor a disolver bloqueos energéticos en los distintos segmentos corporales.

dirección de la contracción
Pecho duro      Bloqueo del IZanto en la garganta
Nudo en la garganta
Deseo de llorar Presión en el pecho
Fuerte campo energético alrededor del cuello
energéticos. Con una cierta prácti­ca todo el mundo puede utilizar sus manos, sin ni siquiera tocar el cuerpo del otro, para hacerlo. Esta técnica puede usarse para calmar cualquier dolor causado por blo­queos (los que tienen como causa infecciones, heridas, quemaduras, etc. no entran en este apartado y serán tratados más adelante).
S.b.i. Efecto energético del bloqueo
Pide a tu compañero/a que se tumbe sobre la espalda o el vientre. Colo­ca tu mano izquierda (para personas diestras, o al contrario para zurdas) de forma que cuelgue relajadamente desde el hombro y agítala en esa posi­ción. Siente la energía en la palma. Luego pásala lentamente sobre su cuerpo y trata de localizar un punto donde sientas la energía con más fuerza, y quédate un rato allí. Has localizado un punto donde hay un exceso de energía que probablemente es el resultado de un bloqueo. Si continúas descargando energía, el bloqueo se reducirá y se restablecerá la corriente energética. Mantén el contacto con este punto de tensión o energía blo­queada hasta que no sientas ninguna diferencia con el área que lo rodea. Intercambia comentarios con tu compañero de jercicios.

Luego mueve lentamente la mano sobre

5.b.2. Descargando energía
Cuando trates de aliviar un dolor de cabeza mantente tan alejado de la cabeza de la persona como sea posible, y descarga la energía con la mano desde cierta distancia. Cuanto más cerca estés de la cabeza, más presión ejercerás con tu campo energético en el suyo, y es muy posible que eso aumente el dolor.

5.b.4. Zurdos: cargar con la mano izquierda descargar con la derecha
Sentimos los bloqueos como contracciones musculares doloro­sas y podemos aliviarlos descar­gándolos de energía. Incluso los dolores de cabeza fuertes cederán con esta técnica. Nudos en la gar­ganta, bultos en el pecho, dolores de estómago, molestias menstrua­les, dolores de espalda, etc. pueden ser aliviados de esta forma.

5.b.3. Efecto de la descarga
su cuerpo hasta que encuentres otro nuevo punto como el anterior. Mantente en con­tacto energético con ese punto, como antes. Trata de descargar todos los puntos de de tensión que haya por todo el cuerpo.
Esta es una de las for­mas de liberar los bloqueos musculares-emocionales­

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Diestros: cargar con la mano derecha descargar con la izquierda
Si tratando de aliviar un dolor ves que la descarga lo aumenta, probable­mente se trate de una infección y no de una contracción muscular. Cuando sea éste el caso, prueba a utilizar la mano derecha (personas diestras) para cargar de energía ese punto. Esto reducirá poco a poco el dolor, además de iniciar el proceso de curación y acelerarlo.

c) Cómo cargar energía

Podemos cargar nuestro cuerpo de energía añadiéndosela a su sistema, ya sea con técnicas respiratorias, con acumuladores orgónicos o con irra­diaciones directas de campo a campo.

Necesitaremos hacerlo cuando el sistema energético general se encuen­tre débil. Es decir, normalmente en estados de fatiga general (debilidad), anemia, depresión crónica, enfermedades acompañadas de fiebre, muchas enfermedades crónicas, cáncer y otras biopatías.

El estado energético del organismo puede comprobarse con unos senci­llos análisis de sangre elaborados por Reich. El observó que los glóbulos rojos de un organimo sano (cargado con orgón) tienen un campo energético fuerte y brillante. Resisten la deteriorización más tiempo, relativamente, y se desintegran en varias partículas poderosamente radiantes que Reich lla­mó biones. Ambos campos, el de los glóbulos rojos sanos y el de los biones, paralizan las bacterias cuando entran en contacto con ellas. Los glóbulos rojos dotados de poca energía tienen un campo energético peque­ño y débil. Bajo observación microscópica comienzan a deteriorarse con relativa rapidez en comparación con los que están cargados de orgón. Reich llamó a estas partículas bacilos-T, ya que pueden actuar como bacterias. Cuando las inyectó en ratones tuvieron un desarrollo cancerígeno. Reich menciona un caso en el que estas glóbulos de baja energía comenzaron a deteriorizarse en medio minuto, pero después de una carga intensiva con orgón, los mismas glóbulos resistieron el proceso de deteorización durante 20 minutos.

Cargar el sistema general de energía puede hacerse con cualquier tipo de acumulador orgónico de cuerpo entero de los ideados por Reich. Las radia­ciones orgónicas locales se recomiendan cuando el cuerpo necesita energía suplementaria en una zona; primordialmente para combatir bacterias en infecciones locales, heridas o quemaduras, con el fin de acelerar el proceso
curativo y reducir el dolor. Las radiaciones locales pueden hacerse con acumuladores pequeños o con la mano dominante (la derecha para los diestros y la izquierda para los zurdos). Recuerda que siempre hay que agitarla primero, y mantenerla frente a la zona infectada, localizando el campo energético bloqueado, manteniendo el contacto frente a éste tanto tiempo como sea posible.

Hay muchas dolencias que, se necesite asistencia médica o no, pueden aliviarse cargando de energía el organismo. Un ejemplo podría ser el trata­miento de una infección gingival (encías).

El tratamiento sería: mantener la mano dominante con los dedos apuntando al área afectada, a unos 4 cts. de la piel. Muévelos lentamente por toda la zona, prestando la máxima atención a los cambios de intensidad de la corriente energética en ellos, y localiza el punto exacto de la infección. Mantén la mano donde la sensación sea más fuerte. Con el método de detección ocular asegúrate de que es ése el punto. Continúa durante unos 30 minutos y repite el mismo procedimiento unas cuantas veces más, si fuera necesario. El dolor disminuirá sensiblemente, con toda probabilidad, al final de la primera sesión, y el proceso curativo habrá comenzado. He comprobado, y algunos otros lo han corroborado, que la infección se cura el primer día, en vez de durar una semana o más, que es lo corriente.

Otro caso que responde muy bien a la recarga de energía es el de un corte doloroso, por ejemplo en un dedo. Si lo cargas de energía durante 3­5 minutos, el dolor se verá enormemente reducido. Cuanto más tiempo se irradie más rápido será el proceso de curación. Este tratamiento tendrá el mismo efecto beneficioso en problemas tales como quemaduras y picadu­ras de insectos. También es efectivo con pequeños quistes (probablemente no malignos) en la piel, que se convertirán en un tipo de “herida” una vez tratados, para curarse finalmente y desaparecer.

1. NERVIOS Y MUSCULOS INFECTADOS

Algunos dolores pueden estar causados por un estado infeccioso de ner­vios o músculos. Este puede ser el caso de algunos dolores de espalda, piernas o brazos. En estos casos los masajes sólo incrementarán el dolor, e incluso la descarga energética de la zona afectada.

En estos casos prueba a utilizar la mano dominante y carga de energía el

punto o la línea dolorosa. Sigue las líneas de energía bloqueada y las espirales que rodean las zonas doloridas, añadiéndoles más energía. Estas líneas o espirales normalmente llevarán a una espiral que sale de una mano o de un pie. Trabaja siempre las líneas hasta que las espirales desaparezcan y las lineas formen una elipse alargada en la respectiva mitad del cuerpo en que se sienta el dolor

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