7 recomendaciones para prevenir la enfermedad de Alzheimer

Recomendaciones similares tanto para la prevención de la enfermedad de Alzheimer y  de las enfermedades cardiovasculares

Evitar los ácidos grasos trans y grasas saturadas, comer frutas y verduras, frutos secos, el ejercicio físico, son algunas de las recomendaciones formuladas para prevenir la enfermedad de Alzheimer, trastorno neuro-degenerativo, caracterizado por el desarrollo de placas beta-amiloide en el cerebro.

La enfermedad de Alzheimer es una forma de demencia que podría afectar a 100 millones de personas en todo el mundo en 2050.

Se descarta que el envejecimiento de la población sea responsable del desarrollo e dicha condición. En cambio se sospecha de diferentes factores ambientales, incluyendo la dieta y el nivel de actividad física.
La condición de Alzheimer es incurable; el único medio de acción para evitar su aparición es la prevención. Mientras los científicos estudian los factores de riesgo involucrados en la aparición de dicha condición, bien podríamos sacar provecho de estas 7 recomendaciones para prevenir la enfermedad de Alzheimer:

1) Limitar las grasas trans y ácidos grasas saturados

Las personas que comen más de 25 gramos de ácidos grasos saturados por día tienen el doble de probabilidad de sufrir son dos la enfermedad de Alzheimer que quienes consumen menos de 10 gramos. Los alimentos grasos aumentan el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2, dos factores de riesgo para la enfermedad de Alzheimer.

2) Comer más frutas, verduras y cereales

Estos alimentos son ricos en vitaminas, ácido fólico y vitamina B6, que tienen funciones protectoras para la salud del cerebro. Estudios sobre los beneficios para la salud de la dieta del Mediterráneo y de dietas ricas en vegetales generalmente muestra un menor riesgo de problemas cognitivos.

3) Nueces o frutos secos

Asegúrese de consumir 30 g de nueces o frutos secos al día para proporcionar un riesgo asociado de antioxidantes Vitamina E reduce la enfermedad de Alzheimer, preferiblemente use los frutos secos que vienen con todo y cáscara, para evitar que estén rancios.

4) Vitamina B12

Asegúrese de recibir 2.4 µg de vitamina B12 al día, bien en las comidas o a través de suplementos dietéticos.

5) Hierro y cobre

Evite los suplementos multivitamínicos que contiene hierro y cobre, excepto en el caso de prescripción médica. Estos metales aumentaron el estrés oxidativo.

6) Aluminio

Evite los alimentos que han estado en contacto con utensilios de cocina de aluminio, aunque el papel de aluminio en la enfermedad sigue siendo polémico, es importante señalar que la sal refinada que usamos a diario tiene entre sus componentes aluminio.

7) Programa de ejercicios

Hacer ejercicio durante 40 minutos 3 veces por semana. Diferentes estudios sugieren que la actividad física se asocia con un riesgo reducido de enfermedad de Alzheimer. En General, una buena salud promueve una buena memoria.
Como siempre, exponerse en forma regular al sol para permitir que la piel sintetice la vitamina D, sus horas de sueño regular, siesta incluida, un consumo mínimo de alcohol y despedirse del tabaco le permitirán eludir forma parte de una sociedad carente de recuerdos.

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25 señales y síntomas de la enfermedad de Alzheimer

Todo el mundo se esfuerza por recordar un nombre de vez en cuando. Pero, ¿cómo saber si es algo más serio?

Un solo síntoma no indica necesariamente que una persona padezca la enfermedad de Alzheimer o demencia.

La demencia es la pérdida crónica de la cognición, afectando generalmente la memoria, la enfermedad de Alzheimer provoca entre un 50% a un 80% de los casos de demencia.

Hay muchas otras causas de pérdida de memoria, incluyendo trastornos del hígado, riñones o tiroides, así como deficiencia de vitamina B12. Sin embargo, la combinación de varios síntomas de la enfermedad de Alzheimer podría ser una señal clara.

Reconocer las señales de demencia pueden ayudar a conducir a un diagnóstico más temprano, permitiendo aplicar tratamientos que retardan la progresión de la enfermedad.1. Pérdida de la memoria


La confusión y la pérdida seria de memoria no son una parte normal del envejecimiento.
Pero el olvido causado por estrés, ansiedad o depresión pueden confundirse con la demencia, especialmente en alguien que es mayor.
Todos olvidamos detalles exactos de una conversación o que alguien nos dijo que hiciéramos algo.Pero una persona enferma de Alzheimer olvida lo que pasó, lo que alguien acaba de decir o lo que él o ella dijo y por lo tanto hay que repetir las cosas una y otra vez.
La pérdida de la memoria no es consistente y se puede olvidar el nombre del perro un día y recordarlo al día siguiente. En la mayoría de los casos de demencia nada es seguro o predecible excepto que avanza y el deterioro se va notando poco a poco.
2. Agitación y cambios de humorEs común en las personas que sufren de Alzheimer que puedan parecer ansiosas o nerviosas. Constantemente pueden estarse moviendo por los alrededores, mostrar enfado en ciertos lugares o convertir en una fijación detalles específicos. La agitación generalmente es resultado del miedo, la confusión, el cansancio.
Resumiendo, se sienten abrumados por tratar de dar sentido a un mundo ya no tiene sentido.
Ciertas circunstancias también pueden volver a la persona más ansiosa, tales como mudarse a una residencia para mayores.
Además de la agitación, los cambios de humor rápidos y aparentemente sin provocación son otro signo de demencia, van desde un estado de calma al llanto o cólera sin motivo aparente.

3. Deterioro del juicio

Una persona con Alzheimer comenzará a tomar decisiones que parecerán tonterías, irresponsables o incluso inadecuadas y una marcada desviación de comportamiento pasado, tales como vestirse incorrectamente en función del tiempo o mostrar señales evidentes de incapacidad para valorar la seguridad.
Los primeros cambios que muestran en cuanto al juicio implican generalmente dinero.

Quienes eran normalmente muy cautelosos con sus finanzas comenzarán a gastar extrañamente, como dar dinero a personas extrañas o retener los pagos que deberían efectuar por la creencia incorrecta de que la empresa proveedora de servicios de repente no es de fiar.

4. Problemas de dinero

Los enfermos de alzheimer tienen dificultad con el pensamiento abstracto a medida que la enfermedad progresa, los números y el tema del dinero son particularmente problemáticos.
Si ocasionalmente olvida un pago mensual no es motivo de preocupación, al menos en cuanto a la salud del cerebro.
Si en cambio, la persona de repente tiene dificultad para manejar dinero, pagar cuentas, administrar un presupuesto, o incluso comprender lo que representan los números, podría ser una señal de demencia.

5. Dificultad con las tareas familiaresUna persona que sufre de demencia a menudo toma más tiempo para completar e incluso puede tener problemas para finalizar a diario las tareas que él o ella ha hecho cientos de veces anteriormente.
Por ejemplo, un genio de los fogones puede tener un problema haciendo su plato favorito o incluso recordar cómo hervir agua.
Actividades comunes como recordar la ruta para llegar a un lugar familiar, el juego favorito o administrar un presupuesto también pueden resultar difíciles.

6. Problemas de planificación o solución de problemas

Mientras la demencia progresa, las personas pueden tener dificultad para concentrarse y tardar más tiempo del que lo hacían antes en llevar a cabo actividades bastante básicas.
En particular, luchan por desarrollar y seguir un plan, como crear y usar una lista de compras, seguir una receta, o realizar un seguimiento de las facturas mensuales.
Esta dificultad es mucho más pronunciada que cometer un error ocasional como equilibrar su cuenta bancaria u olvidar un artículo de la lista de compras.

7. Extravío de pequeños objetos

Encontrar las llaves del coche en el congelador, el control remoto en un cajón o ir descubriendo rutinariamente en lugares extraños artículos desaparecidos, suele ser un fuerte indicador que la persona puede estar sufriendo de demencia.
Aunque tendemos a asociar el olvido con el proceso natural de envejecimiento, las personas que padecen de la enfermedad de Alzheimer ocasionalmente no solo olvidan donde dejaron sus llaves o gafas de lectura, sino que las dejan en lugares insólitos y luego son incapaces de volver sobre sus pasos para encontrarlos.
A menudo también les da por sospechar y acusar a alguien de ocultar o robar sus pertenencias.

8. Confusión espacio-temporal

Desorientación en cuanto al tiempo y lugar, como olvidar dónde vive, extraviarse fácilmente. Olvidar el sentido de las fechas, las estaciones y el paso del tiempo es una experiencia común para las personas con enfermedad de Alzheimer.
En un enfermo de Alzheimer la percepción del tiempo es un problema apremiante.
Cinco minutos pueden parecer cinco horas para alguien con Alzheimer, un marido puede creer que su esposa ha salido durante horas o incluso semanas, aún cuando sólo haya sido unos minutos, o tal vez decirle a su nieto que no lo ha visto en más de cinco años, a pesar de haberlo visto el día anterior.

9. Dificultad para comunicarse

Con el progreso de la demencia, las habilidades de comunicación y de lenguaje disminuyen. Él o ella puede detenerse a mitad de una conversación y no saber cómo continuar. El vocabulario puede ser especialmente problemático.
Una persona puede luchar para encontrar la palabra adecuada, llamar las cosas por los nombres incorrectos, por ejemplo, a un coche llamarlo televisión; usar en forma errada palabras y nombres familiares. Por ejemplo, llamar a su marido esa persona, inventar palabras nuevas o el uso repetitivo de palabras familiares hasta el cansancio.
Con el tiempo, pueden intentar comunicarse mediante gestos en vez de hablar, volver a hablar en una lengua nativa o hablar menos en general.

10. Vagancia

Desafortunadamente, alrededor del 60% de las personas con demencia tienen tendencia a caminar, vagar sin rumbo, perdiéndose a menudo en varias ocasiones.
Inquietud, miedo, confusión relacionada con el tiempo, la incapacidad para reconocer personas familiares, lugares y objetos, así como el estrés pueden ser los motivos de dicha vagancia.
En algunos casos, la persona puede dejar la casa en medio de la noche para satisfacer una necesidad física, como encontrar un inodoro, comida o puede estar intentando regresar a casa porque no se da cuenta de que esta en casa o él cree que esta 20 años atrás y tiene que ir a un antiguo trabajo.

11. Discurso o acciones repetitivas

La frecuente repetición de palabras, declaraciones, preguntas o actividades es un rasgo distintivo de la demencia y del Alzheimer.
A veces este comportamiento repetitivo es accionado por la ansiedad, el aburrimiento o el miedo al medio ambiente o para lograr comodidad, la seguridad o familiaridad, que poco a poco se le escapan de la memoria.

12. Problemas con las relaciones visuales o espaciales

Un síntoma de demencia son los problemas de visión que son diferentes de los problemas típicos relacionados con la edad como las cataratas.
Las personas con enfermedad de Alzheimer tienden a tener dificultad para leer, juzgar distancias y determinar colores o contrastes a medida que pasa el tiempo.
En términos de percepción, pueden mirarse en un espejo y creer que alguien está en la sala en lugar de darse cuenta de que están mirando un reflejo.
La demencia también puede causar cambios en las habilidades visuales y espaciales. Pueden encontrar difícil distinguir alimentos del plato.

13. Actividad aparente

Si la persona comienza a participar rutinariamente en esfuerzos aparentes y sin sentido, como abrir y cerrar un cajón, guardar e inmediatamente volver a sacar ropa, caminar de arriba abajo o repetir preguntas o deseos, puede ser una señal de Alzheimer.
Vistos por una persona normal puede parecer que estos comportamientos son inútiles o locuras, pero los expertos dicen que generalmente cumplen con necesidades de la persona, tales como la necesidad de sentirse productivo u ocupado.

14. Retiro

La enfermedad del Alzheimer puede ser una enfermedad de soledad y aislamiento que termina por provocar una falta general de interés en las actividades circundantes o alejamiento de la familia y amigos.
Las personas con la enfermedad de Alzheimer pueden empezar a eliminar ellos mismos los pasatiempos, actividades sociales, proyectos de trabajo o deportes que en su día fueron parte de su vida.
Tal vez porque olvidan cómo se practica ese pasatiempo favorito, como tejer o tocar el piano.
También es probable que debido a los cambios que están experimentando, puedan sentir vergüenza y por lo tanto evitar las situaciones sociales y los amigos.15. Pérdida de iniciativa y motivación

Si la apatía, pérdida de interés en actividades sociales y pasatiempos y el aislamiento social se producen en estados tempranos o medio del Alzheimer, pueden ser debido a la depresión.

Alrededor del 40% de las personas con enfermedad de Alzheimer también tienen depresión. Desafortunadamente, puede ser difícil identificar la depresión y el deterioro cognitivo hace que sea difícil a las persona expresar sus sentimientos.

Si alguien de la familia duerme todo el tiempo o ve televisión todo el día y se niega a hacer cualquier otra actividad, podría tener depresión y debería hablar con su médico.

16. No reconocer familiares ni amigos

Con el progreso del Alzheimer, puede llegar el momento en que el paciente es incapaz de reconocer a miembros de su familia, lo que provoca en su entorno el dolor de ver el avance indetenible de la enfermedad.

El reconocimiento puede estar en una especie de péndulo, es decir, habrán días que reconozca a la gente y habrán días en que no reconozca a nadie.

En general, la gente olvida lo que aprenden o a quienes conocía, empezando por los amigos y por último a sus familiares. Pero a veces es difícil explicar por qué alguien recuerda el nombre de un niño, en cambio olvida el de otro.

Las historias y los recuerdos recientes se olvidan antes que los viejos recuerdos, pero en las etapas más avanzadas, el enfermo sólo recordará a sus propios padres.

17. Pérdida de habilidades motoras y el sentido del tacto

La demencia afecta las habilidades motoras finas, interfiriendo con la habilidad de abotonar o desabotonarse la ropa o utilizar utensilios, como tenedores y cuchillos.
Pero los problemas motores, como debilidad o temblores en las manos o síntomas sensoriales, como entumecimiento o pérdida de la sensibilidad, también pueden ser una señal de un tipo diferente de la enfermedad de Parkinson, así que es importante hablar con el enfermo sobre los síntomas específicos para poder informar al médico.

18. Las dificultades lo superan

Las actividades más rutinarias de la vida se vuelven difíciles para los pacientes con demencia, que a veces llegan a sentirse abrumados por las decisiones o ser incapaces de vestirse, atar el cordón de zapato o la hebilla de un cinturón.
Pueden llegar a usar las mismas prendas varios días seguidos, debido al olvido de haber estado usando la misma ropa el día anterior.
Y como se ha mencionado, abotonar y desabotonar la ropa puede ser más difícil en las etapas intermedias o avanzadas del Alzheimer debido a una disminución en las habilidades motoras.

19. Hacer caso omiso de aseo e higiene

Con el progreso de la enfermedad, las personas con enfermedad de Alzheimer a menudo olvidan cepillarse los dientes, bañarse regularmente, cambiar sus ropas, hasta ir al inodoro.
No recordarán por qué necesitan ducharse o cepillarse los dientes.
Asimismo, pueden olvidar cómo peinarse, cortarse las uñas, afeitarse o usar un peine o cepillo de dientes.

20. Olvidan alimentarse

Quienes padecen de demencia pueden olvidarse literalmente de comer y beber, especialmente porque muchos pacientes experimentan disminución del apetito, así como la pérdida por el interés en los alimentos.
Por otro lado, algunos olvidan que ya han comido y, consecuentemente, comen o cenan varias veces al día.
Curiosamente, no es inusual en una persona con Alzheimer desarrollar predilección por nuevos alimentos y de repente mostrar desagrado por alimentos que en su día fueron sus favoritos.
Además, pueden perder la capacidad de decir si un alimento o bebida esta demasiado caliente para comer o beber.
Se olvidan de masticar lentamente, hasta de tragar o no recuerda cómo usar los utensilios y vuelve a comer con sus dedos.

21. Comportamiento inapropiado

En las fases medias y especialmente tardías, pueden comenzar a perder el control de sus impulsos y actuar de manera inapropiada o inusitada.
Pueden carecer del tacto y decirle de sopetón a alguien que ha engordado muchísimo, algo que nunca hubiera dicho anteriormente.
Además pueden olvidar que están casados y empezar a intentar romances, haciendo avances sexuales inadecuados o a desvestirse en lugares indebidos.
El hurto es algo normal entre los adultos con enfermedad de Alzheimer, que no entienden o recuerdan que deben pagar por los artículos en las tiendas.

22. Delirios y paranoias

Algunas personas pueden ir de sospechas aparentemente irracionales, como que les han robado sus gafas, a firmes creencias o falsos delirios, por ejemplo pensar que alguien está tratando de causarle daño o matarlo.
Además, pueden empezar a experimentar con alucinaciones como ver, oír, oler o probar cosas que no existen.
Se puede dar el caso de que llegan a ver la cara de un viejo amigo en una puerta o escuchar voces, por ejemplo.
Según los expertos, la pérdida de memoria y la consiguiente confusión asociada con la enfermedad de Alzheimer pueden causar que las personas perciban las cosas de una forma nueva, extraña, sospechosa o malinterpretar lo que realmente oye y ve.

23. Agresión verbal y física

A medida que la demencia empeora con el tiempo, no es raro que se vuelvan físicamente o verbalmente agresivos.
Arrebatos verbales, incluyendo maldiciones, discusiones, insultos, gritos y amenazas, son frecuentes.
Algunos pacientes incluso llegarán a acciones físicas como golpear o empujar, a quienes los cuidan. Estos actos de agresión a menudo parecen provenir de la nada.
Pero siempre hay un motivo detrás del comportamiento que puede no ser evidente a familiares o cuidadores, tales como incomodidad física, incapacidad de comunicarse correctamente o la frustración ante una situación determinada.

24. Problemas para dormir

Ciertos síntomas como inquietud, ansiedad, agitación, desorientación y confusión, tienden a empeorar durante el día y continúa hasta la noche, a menudo causando dificultades para dormir, llevándolos a vagar, hasta el extremo de salir de la casa.
Los expertos llaman a este fenómeno síndrome del crepusculo, se puede deber al agotamiento, cambios en el reloj biológico de la persona, la incapacidad de separar los sueños de la realidad y una disminución de la necesidad de sueño que puede ocurrir con la edad.
Aproximadamente el 20% de los pacientes de Alzheimer experimentan agitación nocturna en algún momento, es la razón por la cuál los familiares deciden llevar al enfermo a una residencia para mayores.

25. Comportamiento infantil

Los expertos se refieren a la tendencia de los enfermos de Alzheimer a depender totalmente de una persona y a seguirlos constantemente como si fueran su sombra.
El seguimiento tiende a ocurrir al final del día o de la noche cuando la persona puede comenzar a sentirse particularmente agotada, confundida y temerosa.
A menudo es el resultado del miedo en un mundo que se ha vuelto confuso para ellos.
De ahí, que el paciente necesite constantemente tener a la vista a la persona en la que más confía.Si no ve a la persona, tal vez no sepa en que momento desapareció o donde encontrarlo, así que le sigue por la casa, incluso hasta al retrete.

Diagnóstico

Cuando una persona tiene Alzheimer, no significa que su vida ha terminado.
Una persona con Alzheimer puede vivir una vida significativa y productiva durante muchos años, pero es importante obtener un diagnóstico apropiado.

Ante la sospecha de Alzheimer no hay que esperar demasiado tiempo para buscar ayuda

Hasta la fecha la mayoría de los diagnósticos se hacen en la etapa intermedia, después de que las personas han experimentado síntomas durante muchos años.
No ayuda que la persona o familia esperen hasta que los síntomas son tan obvios que el diagnóstico puede realizarse fácilmente.

Es mejor buscar una evaluación antes para ayudar a mantener la calidad de vida y evitar crisis sociales o médicas debido a la pérdida de la memoria.

Colesterol LDL y deterioro cognitivo

Un estudio revela que los niveles elevados de colesterol malo  están relacionados con el deterioro cognitivo leve (DCL),que abarca  alteraciones del lenguaje, pérdida de la memoria, pérdida de la atención, incluso puede influir en el estado de ánimo, en las personas de más de 50 años, esto fue demostrado por un estudio multicéntrico efectuado en el Hospital Clínico de Barcelona, La universidad Internacional de Cataluña, la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar  y la Medical University  Of  South Carolina entre otros centros.

Estudiaron los mecanismos de la  enfermedad de Alzheimer esporádica, no genética, relacionando los niveles altos de colesterol malo  con el DCL, un trastorno que por lo general se asocia a la edad, y que puede preceder al Alzheimer y a la demencia.

Diversas publicaciones como la revista de American Journal de Medicina dieron difusión a este trabajo.  Participaron en dicho evento profesionales del Hospital Clínico de Barcelona, la  Fundación de Hipercolesterolemia Familiar, el Consorcio D’Atenció Primària de Salut de l’Eixample (centro de atención primaria integrado en el Hospital) y  la Universidad Internacional de Cataluña, quienes presentaron tras cinco años de estudios este trabajo.

También prestaron colaboración médicos de la Unidad de Lípidos del Servicio de Medicina Interna del HUMS y catedráticos de la Universidad de Zaragoza.

Estos 117 pacientes , todas personas mayores de 50 años, 47 de ellos con hipercolesterolemia familiar y 70 sanos, fueron sometidos a test neurosicológicos, con el objeto de valorar el grado de deterioro de las funciones cognitivas cerebrales superiores, que abarcan: memoria, atención, lenguaje, estado cognitivo global, habilidad visuoespacial ejecutiva y constructiva y síntomas depresivos.

La consecuencia de este estudio que fue efectuado por un equipo multidisciplinar de profesionales (médicos endocrinos, de atención primaria, internistas, psicólogos, psiquiatras  dio como resultado que el 22 por ciento de estos paciente  con la enfermedad del hf, tuvo incidencia en las alteraciones cognitivas, mientras que en los pacientes sanos, la incidencia  fue solamente del 3 por ciento.

Esto pudo determinar que el aumento del colesterol malo en pacientes de más de 50 años, produce alteraciones en las funciones cerebrales superiores.
Es importante detectar precozmente  el colesterol malo

Cuando el paciente presenta un déficit cognitivo en uno o dos áreas de la memoria, orientación, juicio y calculo, se concluye que padece de  un déficit cognitivo leve.

Si una persona tiene elevado colesterol malo en sangre presente leves alteraciones en la memoria o pierde capacidad para realizar actividades, debe acudir al médico para verificar el trastorno cognitivo. Este objetivo es para evitar o retrasar la progresión de la enfermedad.

Con este hallazgo se da un paso más en  la detección de la enfermedad, obtener indicios al comienzo es crucial para su tratamiento.

Dado que antes de este estudio  no se podía diferenciar  entre los pacientes con DCL asociados a la edad y los que se encuentran en la primera fase del Alzheimer hay un nuevo indicador que ayuda al progreso de este tipo de enfermedades neurológicas.

¿Qué es la hipercolesterolemia?

En nuestra dieta, están presente las grasas .Los  triglicéridos  constituyen la mayor parte  y, en menor cuantía, el colesterol y los fosfolípidos.

El que absorbe todas estas grasas, es el intestino delgado quién  la utiliza para formar las membranas de todas las células de nuestro cuerpo (colesterol y fosfolípidos), fabricar hormonas y bilis (colesterol), servir de combustible en nuestro tejido adiposo y en nuestro músculo (triglicéridos), y activar la coagulación de la sangre (fosfolípidos).

Las grasas de nuestro organismo se producen también en el hígado (colesterol y triglicéridos); ello ocurre cuando no estamos comiendo o en situaciones de ayuno prolongado.

Sin embargo, estas grasas no pueden circular como tales en la sangre. Si en un vaso ponemos agua y aceite, las dos sustancias no se unen sino que permanecen separadas (“se rechazan”). Lo mismo ocurriría si en la sangre (que es básicamente agua) pusiésemos unas gotas de grasa.

Por eso, las grasas circulan en nuestra sangre “protegidas” por una cubierta de proteínas que les sirve de escudo y permite que esta “grasa” llegue a todos los tejidos para realizar las funciones a las que antes nos hemos referido. La  lipoproteína está formada por la proteína y la grasa que transporta, las más conocidas son LDL y la HDL, pero no son las únicas.

El colesterol que llevan las LDL circula  desde el hígado y llega hasta todos los tejidos, también se deposita en la pared arterial; se asocia a un mayor riesgo de padecer aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares, por lo que se conoce popularmente como colesterol “malo”.

El colesterol bueno, es el encargado de llevar el colesterol sobrante desde la pared arterial y desde los tejidos del cuerpo hasta el hígado para eliminarlo o reutilizarlo;  nos protege frente a la aparición de aterosclerosis y enfermedad cardiovascular, por ello el colesterol que transportan las HDL se conoce como colesterol “bueno”.

El colesterol “malo” es indispensable para la vida, como el agua o el oxígeno;  es “malo” si está en cantidades enormes en nuestro organismo.

Los quilomicrones y las VLDL. Transportan los triglicéridos a los tejidos musculares y adiposos donde se van a consumir o guardar hasta que se usen.

A la alteración en las concentraciones o niveles de grasas en la sangre.  Se la conoce con  el nombre de dislipemia.

Hipercolesterolemia, se denomina al colesterol alto en sangre, hipertrigliceridemia., se denomina a los triglicéridos altos. dislipemia mixta. Es la combinación de ambos cifras.

Conclusiones

Los problemas comienzan cuando en nuestro organismo tenemos más  grasa de la que precisamos y se depositan en las arterias y las obstruyen. Las cifras altas de grasas sólo lo podemos detectar con un análisis de sangre.

En estos casos debemos poner en marcha los mecanismos para disminuirlas y así disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular, de pancreatitis, y luego de este estudio, también  la demencia precoz.