REDES ¿Por qué nos engaña el cerebro? 1de2
El poder de los Pensamientos

El poder de los pensamientos es una de las herramientas básicas a la hora de controlar aspectos de la vida incontrolables que no sabemos resolver. El poder de los pensamientos nos ayuda a tomar el control o las riendas de nuestra vida eficazmente.
¿Está predeterminado nuestro destino?
La incertidumbre de lo que el destino tiene preparado para ti, te convierte en una persona que no sabe lo que quiere, y realmente para qué saberlo si ya existe un Plan Divino que debes seguir. Asumir esa postura en la vida te limita todo tu potencial y más que «vivir», sólo «sobrevives».
El Poder de los Pensamientos
El acto de «pensar» es algo que damos por hecho, miles y miles de pensamientos llegan continuamente a nuestra mente en cuestiones de segundos, y como es algo que siempre ha funcionado así, nunca nos hemos detenido a considerar cómo es que funciona cada pensamiento.
Primero que nada, debes comprender que nadie te ha enseñado a pensar, porque ya es algo que traes desde que naces (a menos que tengas una disfunción cerebral), por lo que al no tener control de tus pensamientos, reaccionas ante cualquier evento, sin razonar, porque piensas que la vida es así.
Cuando pasamos la vida «reaccionando» ante cualquier circunstancia , aparece la depresión, la angustia, la desesperación, la desesperanza, la tristeza, la frustración, el enojo, la culpa, el rencor… entre muchas otras emociones negativas.
Y… ten por seguro que todas esas emociones no te van a llevar a lograr tus objetivos en la vida, ni a tener buenas relaciones, ni a tener la calidad de vida que siempre haz deseado, ni un estado óptimo de salud… ¡te llevan a una prisión mental!. Has perdido el poder de los pensamientos.
Como responder positivamente a las distintas situaciones diarias
Hay muchas cosas en la vida que definitivamente no tenemos control sobre ellas, como la muerte de un ser querido, un terremoto, un acto terrorista, el clima, las creencias de mis padres, la paz mundial, etc., pero si tenemos control sobre la forma en la que vamos a responder ante esas situaciones.
El poder de los pensamientos y… las matemáticas
- El resultado que quiero obtener es un número 4. (Esto es comparable a la meta que tengas en tu vida).
- Las circunstancias me proporcionan un 2.
- Tengo entonces la operación: 2 + _? = 4.
- La otra parte de la operación va a ser el número que yo elija para obtener el resultado deseado, y sobre la cual soy totalmente responsable para obtener el número 4.
- Si de acuerdo a la forma en la que reacciono, sin tomar en cuenta que mi objetivo es obtener un 4, le añado a mi operación un 3 , el resultado será un 5, y no un 4.
- Si le añado un 1, el resultado será un 3.
- Si enfoco mi atención en el número 4, que es el resultado que quiero, voy a usar mis pensamientos para ver la forma en conseguir un 2, no puedo distraerme ni usar excusas para no tener un 2, yo asumo mi responsabilidad por ese 2 y voy a tomar acciones para lograrlo.
- Mi meta inicial fue un 4.
- Las circunstancias me ofrecen un 2.
- Uso mi pensamiento para obtener un 2.
- Y así YO CONTROLO EL RESULTADO QUE DESEO: 2 + 2 = 4.
Recuerda, siempre que te encuentres en una situación fuera de control, detente y usa tu mente: ¿qué estás pensando?, si no estás pensando lo que quieres pensar para lograr tu objetivo NO aceptes esos pensamientos, cámbialos por aquellos que SI quieres tener.
Se persistente… y no desistas hasta que tengas el Control de tus Pensamientos, ¡¡¡sólo así tendrás el control de tu Vida!!!
- El Yoga es un gran aliado para el autocontrol de nuestras emociones. Su práctica quizás sea compleja para aquellos que no lo han practicado nunca. Sin embargo, es más fácil la respiración y larelajación. Practícala. Controla la respiración abdominal mientras realizas el autocontrol de tus emociones.
- Cumple con tus obligaciones con tu familia y en el trabajo. Pasa tiempo con los tuyos: tu familia y tus buenos amigos. Practica la compresión, el afecto y el cariño, mientras pienses en la fuerza de la empatía. Practica la risa.
- Cuida tu alimentación y tu salud. Tu cerebro debe estar siempre a punto y en las mejores condiciones. Una alimentación saludable, rica y variada. Practica ejercicio y todo lo que a tu salud en general y a tu cerebro en particular le convengan.
- Lecturas positivas. Ver… Frases Motivadoras. Y Libros de autoayuda y motivación.
Palabras que curan
Por qué los pensamientos negativos pueden enfermar y por qué las palabras pueden resultar terapéuticas
Desde que éramos chicos, nuestras madres nos curaban de los golpes con una caricia y la frase mágica «sana, sana, colita de rana», nuestras tías y abuelas siempre tenían un «tecito» especial para el dolor de panza o de cabeza, y ya en el colegio aprendimos a cruzar dedos, hacer nudos y ponernos ropa «que nos trae suerte» antes de un examen o una negociación conflictiva.
Creemos firmemente que estos conjuros nos ayudan a disipar el dolor y salir venturosos de situaciones difíciles. Y también evitamos pasar por debajo de una escalera, esquivamos a los gatos negros, si nos dan un número preferimos que no sea el 13 y ni hablar de romper un espejo: ¡son siete años de desgracia! En esto no creemos. Pero, por las dudas.
En el imaginario popular, ciertas circunstancias, objetos, palabras y pensamientos están infundidos de poderes e intencionalidades (a veces benignos, y otras maléficos), que recaerán indefectiblemente sobre nosotros. Se podría pensar que este tipo de ideas son típicas de las personas con baja formación cultural. Sin embargo, el que esté libre de ellas, ¡que tire la primera piedra!
La ocurrencia de rituales y supersticiones es casi universal. Los rituales son aquellas cosas que hacemos habitualmente y que, a diferencia de la rutina, nos reconfortan y nos dan seguridad (por ejemplo, hay quien se ducha antes de acostarse y quien lo hace cuando se levanta).
En cuanto a las supersticiones, la mayoría se originaron en tiempos inmemoriales y tenían una función social. Por ejemplo, el hábito de apoyar el salero en la mesa y no pasarla de mano en mano tiene su origen en que la sal era utilizada como moneda de cambio y entonces derramarla era un sacrilegio.
Del mismo modo, los condenados a la horca pasaban antes por debajo de una escalera. Presagio de muy mala suerte en su momento. Pero ¿por qué perduran estas ideas en la sociedad actual?» Las supersticiones son estados anímicos en los que se generan creencias a las que, aún siendo contrarias a la razón, se les otorga crédito», señala el terapeuta Enrique Novelli, de la Asociación Psicoanalítica Argentina.
Más que en explicaciones lógicas, este crédito está fundado en vivencias afectivas. Y así objetos, animales, personas, palabras y actos se consideran promotores de suerte y bienestar, o de calamidades.
El psicoanálisis, mediante el estudio de las obsesiones, ha descubierto que «la esencia de las supersticiones es el efecto de la represión que al recaer sobre un impulso generador de un afecto cualquiera, genera angustia», señala el especialista.
Una vez que la angustia irrumpe en la conciencia, las razones que la provocaron se diluyen. Y cuando se intenta darle una explicación, generalmente la asocia a situaciones, actos y palabras. De este modo, esas circunstancias o cosas pasan a considerarse peligrosas, es decir, promueven estados de angustia.
«Es como si funcionáramos con dos pensamientos -grafica Novelli-. Por una parte está el pensamiento racional, y por otra, los restos de ese pensamiento arcaico, de carácter mágico. El primero se ajusta a la lógica formal, en tanto el segundo queda adherido a las vivencias y las sensaciones que ellas promueven y que son las que le otorgan credibilidad. «
La medicina conoce desde sus inicios el poder del efecto placebo (que en algunos medicamentos, como las drogas para combatir la disfunción sexual, pueden explicar hasta el 50% del éxito de un tratamiento) . Y hoy, desde la psiconeuroinmunologí a, muchos malestares se podrían explicar por las conexiones nerviosas que generan los pensamientos negativos y terminan provocando una baja en las defensas, lo que a su vez facilita la aparición de la enfermedad.
Pero así como hay pensamientos que enferman, la palabra, en un contexto de contención, es terapéutica. Algunas investigaciones en neurociencias descubrieron, por ejemplo, que quienes se analizan y trabajan con el poder de la palabra logran cambios químicos en las sinapsis (conexiones en las neuronas).
Sigmund Freud tenía razón: hay palabras que curan y pensamientos que matan.
María Naranjo
El efecto nocebo y los tabúes
Las supersticiones, como tales, están muy relacionadas con los tabúes. Un trabajo del antropólogo Claude Lévi-Strauss demostró claramente su efecto al documentar cómo aborígenes se enfermaban y hasta morían luego de consumir un animal prohibido. El poder del tabú, muy relacionado con el llamado efecto nocebo (como su nombre lo indica, es contrario al placebo), se presenta en aquellas personas que creen que están haciendo algo que las va a dañar, y están inmersos en una cultura que también lo cree.
Esto explica el poder de la sugestión y de prácticas como el vudú. En la actualidad y en la cultura occidental, es posible reconocer este efecto en el pensamiento infantil; por ejemplo cuando un niño se golpea le dice «mala, mala» a la mesa u objeto con el que se golpeó. «Ese pensamiento mágico animista es la razón por la que las supersticiones y el carácter siniestro de algunas cosas se transmiten y perviven a través de las épocas y de las generaciones» , explica el psicoanalista Novelli.
«Cuando sientas que el mundo se cae, no te detengas, continúa y sigue luchando por aquellas cosas que tu mente, tu corazón y tu fe dicen que continúes…
Pase lo que pase, nunca te detengas.» Los pensamientos viciados e indeseados que, en algunas ocasiones, os persiguen y disgustan, no son vuestros.
Son fórmulas que flotan en el inconsciente colectivo y que,
por múltiples posibles razones, entran en vuestro circuito
mental – cerebral. A veces, son simplemente como burbrjas aéreas (los llamados pensamientos – formade un determinado tipo y patrón de frecuencia) con el contenido relacionado (aunque remotamente) con el curso de vuestros propios pensamientos, emociones o actividades físicas. Otras veces, lo que les atrae es vuestro miedo. Cuando teméis algo, estáis pensando en ello, fijándoos (aunque vaga o tenuemente) en sus contornos y estableciendo un pasillo magnético por donde fluye y es atraída hasta vosotros la forma-pensamiento que así habéis alimentado. Esos pensamientos vuelven siempre, ganando definición y fuerza, en la medida del temor que acumuláis. En esas ocasiones, respirad profunda y serenamente – despacio – y apelad y uniros a vuestro dios interno, a la luz de vuestra alma. No debéis consumiros de angustia ni dramatizar ninguna de esas situaciones y, si, adquirir el hábito de sustituir esos pensamientos por otros de orden más elevado, preferentemente de un carácter más abarcante y universalista. En esos momentos, llamad a vuestros pensamientos generosos y tentad eximiros de todo tipo de auto-centramiento. No tenéis que torturaros ni auto-castigaros, en un desgaste continuo e infructífero de energías, por los pensamientos indeseables que os puedan perseguir; tampoco debéis dar vueltas constantemente al pasado y alimentar cualquier pensamiento – sentimiento de mórbida culpa. Eso no es saludable ni equilibrado y actúa como fuerza de retención que os inhibe de caminar positiva y evolutivamente. Supone tejer una maraña que os enreda y aprisiona, nublando vuestro discernimiento sin traeros ningún beneficio. Evidentemente, ésto no significa hacer apología o aprobar la ligereza, la incongruencia o la irresponsabilidad en los procedimientos (subjetivos u objetivos). Tenemos el deber de intentar ordenar y disciplinar nuestro pensamiento y, de hecho, es importante considerar y medir muy bien dónde, cómo o si podemos reponer el órden en aquello en que faltamos.
Donde haya remedio, debemos actuar resolutamente en conformidad. En lo que fuera irreparable, debemos establecer con firmeza el propósito de, en el futuro, hacerlo mejor, lo mejor que esté a nuestro alcance. Y ésto es todo. Hermanos Míos, vosotros podéis vencer el miedo y las angustias. Para eso, debéis ser valientes y confiar en la vereda y en la meta de un camino abierto al bien-querer.
Si vuestra intención fuera correcta, la Ley trabajará en vosotros, reorientándoos y corrigiendo vuestro camino. ¿Cómo y de qué recelar? ¡ Confiad!
De verdad, limpiaréis vuestro horizonte y redimiréis vuestra conciencia si cultiváis el propósito de estar atentos a las oportunidades de hacer bien, de ser útiles y disponibles, momento a momento.
Mirad en frente: ¡mañana, no habrá nubes en el cielo!…… …
HILARIÓN del libro Palabras de Oro
del Centro Lusitano de Unificación Cultural Paz Interior -Pavnet- Algunos de los principales indicios son:* Una tendencia a pensar y a actuar espontáneamente, en lugar de hacerlo basado en los miedos aprendidos
de experiencias pasadas. * Una habilidad de gozar cada momento. * Una perdida de interés en juzgar a otros o en interpretar como mal intencionadas,
sus acciones. * Una marcada pérdida de interés
en mantener o alimentar un conflicto. * Una notable disminución de la habilidad de preocuparse por lo que no se puede cambiar. * Episodios frecuentes e intensos de aprecio. * Repentinos ataques de placer por sentirse conectado con otros y con la naturaleza. * Accesos incontrolables de sonrisa. * Una tendencia creciente a dejar que las cosas sucedan en lugar de hacerlas suceder o tratar de impedirlo. * Una aumentada susceptibilidad al amor ofrecido por los demás, con un deseo incontrolable de extenderlo a otros.
| Es conocido por los científicos que sólo empleamos un porcentaje mínimo de nuestras capacidades mentales. Parece como si nuestra energía mental estuviera esperando a que algo la activara. Nuestras rutinas y pensamientos negativos atrofian nuestra actividad mental en círculos viciosos. Nuestra mente es algo maravilloso. Personas sencillas logran habilidades prodigiosas… No te autolimites. | |
| Alexis Carrel, Premio Nobel de Medicina 1912 «Los clarividentes cogen, sin que para ello intervengan los sentidos, los pensamientos de otra persona. Perciben, asimismo, los acontecimientos más o menos alejados en el espacio y en el tiempo. Esta facultad es excepcional. No se desarrolla sino en número muy pequeño de individuos, pero existe en estado rudimentario en muchas personas. Se ejerce sin esfuerzo y de manera espontánea. Resulta muy sencilla para los que la poseen. Les procura, de ciertas cosas, un conocimiento más seguro que el que obtienen por medio de los órganos de los sentidos. Les resulta tan sencillo adivinar los pensamientos de una persona, como analizar la expresión de su rostro. Pero, ver y sentir, son palabras que no expresan exactamente lo que ocurre en su conciencia. No miran ni buscan: saben».Fragmento de «La incógnita del hombre». Libros de Alexis Carrel en Amazon |
Personas con energía positiva En la España rural de hace sesenta años, existían los curanderos. No lo sé por terceras fuentes. Me lo contaba mi propia madre porque era mi propia abuela – tuvo once hijos todos ellos sanos- tenía «poderes» la que curaba males, dolencias y enfermedades…. Nunca la creí más allá de las concesiones derivadas de la simpatía que despertaba mi abuela en mi, un nieto, entre muchos. Lo cierto es que decenas de personas de mostraban agradecidas por estos oficios. Hace escasamente unos meses, un familiar muy allegado, universitario y escéptico fue a ver a una curandera para que le viera un herpes. El caso es que el herpes desapareció. El tema fue tan comentado en el círculo familiar que casi toda la familia la acabó visitando. La señora simplemente afirmaba tener «energía». Aplicaba sus manos y curaba. Toda la familia, jóvenes mayores, escépticos, salieron convencidos de que la señora tenía la»energía» que decía. |
nos atormente. La tentación de atrincherarnos en nuestro propio dolor es tan grande que
necesitamos fortaleza y un serio compromiso con nuestra salud emocional para concentrarnos en las necesidades de otra persona. Tardamos mucho en aprender que nuestro dolor disminuye cada vez que consolamos a alguien que sufre.
Graciela
y el de alguien más.
Cuando se presenta una sensación o un pensamiento, tu intención no debe ser ahuyentarla, odiarla , preocuparte por ella, o asustarte.. Así , ¿Qué debes hacer exactamente con tales pensamientos y sensaciones? Simplemente reconocer su presencia.
Por ejemplo, cuando se presenta una sensación de tristeza, reconócela inmediatamente: » Una sensación de tristeza acaba de presentarse en mi.» Si la sensación de tristeza continúa, continua reconociéndola: » Una sensación de tristeza todavía está en mi.» Si hay un pensamiento como, » Es tarde y los vecinos están ciertamente haciendo mucho ruido, » reconoce que se ha presentado ese pensamiento. Si el pensamiento continúa existiendo, continuo reconociéndolo. . Si se presenta una diversa sensación o pensamiento, reconocerlo de manera semejante.
Lo esencial es no dejar ninguna sensación o pensamiento presentarse sin el reconocimiento de él en nuestra conciencia, como el guardia de un palacio que esta consciente de cada cara que pasa a través del pasillo delantero. Si no hay sensaciones o pensamientos presentes, entonces reconocer que no hay sensaciones o pensamientos presentes. Practicas como esta ayudan a convertirse en un ser más conciente de tus pensamientos y sentimientos. Pronto arribaras a sostenerla en tu mente.